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A la larga resulta más económica, pero requiere tal obra de instalación que se recomienda sólo si se va a reformar completamente una vivienda
Calor durante los meses de invierno y refrigeración en verano sin la necesidad de adquirir aparatos radiadores específicos ni de aire acondicionado. Ahí reside una de las grandes ventajas de este moderno sistema basado en la instalación de un conjunto de tubos, invisible para los residentes de la casa.
Aunque parezca nuevo, la versión antigua de este método para calentar y enfriar se utiliza en numerosos pueblos y aldeas de nuestro país desde hace décadas con el nombre de 'glorias'. La instalación de calefacción radial, que puede ser de suelo, techo o pared y funciona con gas o electricidad, requiere de una gran obra por lo que se recomienda sólo si se va a realizar una reforma integral en una vivienda más bien grande o unifamiliar. Resulta más económica a la larga (entre un 10% y un 30% más que el sistema de radiadores), genera un calor más natural y, dado que va integrado en paredes, suelo o techo, es más estética porque se evitan radiadores y acumuladores en las paredes.
Entre sus desventajas, además de la envergadura de la obra necesaria para instalar los tubos o cables, destacan la limitación que impone en los tipos de suelo (que no pueden ser de madera), el coste de la colocación e incluso el desgaste que, según algunos expertos, pueden sufrir los muebles por el calor que emana del suelo o la pared.
Permite ahorros de hasta el 30% respecto al sistema de radiadores, pero es más caro colocarla
El uso de esta calefacción está más extendido en lugares de Europa en los que es habitual vivir en casas unifamiliares o adosados y donde soportan temperaturas muy bajas durante más meses al año. En muchas viviendas de Alemania y en Suiza, por ejemplo, viene instalada de serie (incluso en la mitad de las viviendas) y supone un importante ahorro de energía. En concreto, el suelo radiante, permite un ahorro de energía de entre el 10% y 30% en viviendas y un 60% en tiendas, centros deportivos, etc.
Radiante por tubo de agua
Esta modalidad es la más habitual. Requiere una red de tubos de polietileno que se instalan estratégicamente debajo del suelo, por donde circulará el agua caliente a una gradación mínima de 34ºC y máxima de 46ºC, producida generalmente por una caldera. Así se logra una temperatura ambiente de 18-22ºC. El agua cede calor al suelo o a la pared que a su vez es transmitida al ambiente del edificio. Estos tubos son más caros que los cables porque deben ser irrompibles para soportar las altas temperaturas cuando están en funcionamiento, las heladas del invierno, la aparición de cal y la corrosión ocasionada por el paso del tiempo.
Calefacción radiante por tubo de agua
Es una red de tubos de polietileno instalados debajo del suelo por donde circula agua caliente para calentar el ambiente.
Eléctrica por cable calefactor
Este sistema utiliza la energía eléctrica directa para calentar un cable de acero inoxidable y de esta manera se consigue caldear una habitación. Es común utilizar el cable calefactor en las instalaciones de suelo radiante y en las paredes de las habitaciones.
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