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Hace unos años, pagar por ver la tele se nos antojaba impensable. Pero la realidad se impone y el pasado octubre, según cifras aportadas por las plataformas digitales, Canal Satélite Digital superó los 950.000 abonados y Vía Digital alcanzó los 600.000.
En total, son más de millón y medio de hogares y establecimientos que cada mes desembolsan como mínimo 3.700 pesetas por tener derecho a elegir entre los aproximadamente 40 canales que conforman los paquetes básicos de estas cadenas de TV de pago. Los abonados a las plataformas digitales comparten un perfil semejante: personas entre 25 y 55 años, acostumbrados a las nuevas tecnologías (más del 50% maneja el ordenador, y de ellos, la mitad cuentan con acceso a Internet; casi el 85% tiene teléfono móvil, y el 23% ha comprado alguna vez a través de la Red). Por el momento, las antenas de estas cadenas de TV "a la carta" se instalan mayoritariamente en grandes urbes y ciudades pequeñas e intermedias, quedando el mundo rural bastante al margen. Cataluña, Madrid y Andalucía son las comunidades con más abonados, seguidas de cerca por Comunidad Valenciana y Canarias.
El procedimiento para contratar el servicio de ambas plataformas es similar, con el inconveniente de que cada una de ellas opera con un satélite diferente, y si una comunidad de vecinos o un particular quiere suscribirse a las dos tendrá que colocar dos antenas parabólicas y dos descodificadores. Al respecto, la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones ha iniciado a mediados de octubre una investigación sobre los descodificadores, cuya incompatibilidad cierra en rotundo la posibilidad tan deseada por los consumidores de que con un sólo aparato sea suficiente para acceder a las emisiones de todas las plataformas digitales y de los operadores de TV por cable.
En Canal Satélite Digital y Vía Digital, la instalación de la antena cuesta unas 20.000 pesetas, pero esta cantidad es frecuentemente objeto de ofertas, con lo que a los futuros abonados, si están atentos a las promociones, les puede salir gratis la instalación de la antena. Siempre se habrá de pagar una cuota de inscripción de 15.000 pesetas, que da derecho a la entrega del aparato descodificador y al mando a distancia, también diferentes en ambos casos.
Tardan tres o cuatro días en realizar la instalación, y a partir de ese momento, el abonado se enfrentará a un gasto mensual de 1.150 pesetas en Canal Satélite, y 1.200 pesetas en Vía Digital en concepto de alquiler por el descodificador. A esta cantidad hay que sumarle 2.595 pesetas del paquete básico en Canal Satélite que cuenta con 42 canales distintos, y 2.500 pesetas en el caso de Vía Digital que contiene 40 canales.
La programación básica en las dos plataformas es similar. Las 3.745 pesetas que pagan los abonados a Canal Satélite por la Fórmula Digital y las 3.700 pesetas del Paquete Básico de Vía Digital les permiten moverse por canales que ofrecen series, películas, vídeos musicales, conciertos, documentales, canales autonómicos, informativos y dibujos animados.
Pero las grandes emisiones no se encuentran en la opción básica, por lo que el 53% de los abonados a Canal Satélite y el 40% de los de Vía Digital amplía la oferta de canales contratando otros paquetes. Lo más usual entre los clientes de Canal Satélite es añadir a la televisión digital la programación de Canal Plus. Esto supone un gasto mensual de 7.145 pesetas: 5.995 pesetas por el canal Premium, Fórmula Digital más los cuatro canales de Canal Plus, más las pertinentes 1.150 pesetas del alquiler del aparato). En Vía Digital lo más común es suscribirse a la opción Première que ofrece tres canales conocidos como Gran Vía, en los que se trasmiten cine, series, toros, fútbol y golf. El desembolso será en esta ocasión de 5.695 pesetas al mes (4.495 del Première más 1.200 pesetas del alquiler).
Ambas plataformas están preparadas para satisfacer a casi todos los gustos y bolsillos, para lo que proponen multitud de fórmulas. Algunas son tan curiosas que, utilizando términos futbolísticos, se podría decir que Vía Digital es culé y Canal Satélite blanca. Así, por 750 pesetas más al mes en los dos casos, los abonados de uno y otro equipo pueden disponer de toda la información del club de sus amores en sendos canales específicos. Por el mismo precio se pueden añadir canales de música (6 diferentes) y de caza, pesca y naturaleza en el caso de Canal Satélite, y el de Play Boy en Vía Digital.
Además, ésta última abre la posibilidad de contratar un canal exclusivo de fútbol por 1.495 pesetas al mes, y Canal Satélite uno de información específica de Medicina por 1.500. El cine también se presenta de forma diferenciada. Canal Satélite ofrece en un paquete de cinco canales cinematográficos que cuesta 1.000 pesetas al mes, que bien puede acompañar a la Fórmula o al Premium. En Vía Digital la opción es más barata, 700 pesetas, pero tiene un canal menos.
El 53% de los abonados a Canal Satélite, y el 48% de los de Vía pagan habitualmente por ver en su televisión un acontecimiento concreto. Las dos razones fundamentales son el fútbol y el cine, y en menor medida otros eventos como toros, boxeo (el combate de Tyson fue lo más comprado del año en Vía Digital), ópera o conciertos y, en menor medida, películas eróticas. Los precios por acceder al palco (en Vía Digital) o la taquilla (en Canal Satélite) varían dependiendo de lo que se quiera. Lo más caro es asistir a un partido del Real Madrid o del Barça. Las dos plataformas digitales cobran 1.825 pesetas por cada partido.
Para el resto de los encuentros de Primera División el precio baja a 995 pesetas. El boxeo se cotiza a 750 pesetas por sesión, lo mismo que los conciertos y espectáculos especiales. Las películas de estreno se compran por 500 pesetas cada película en Vía Digital, y por 600 pesetas en Canal Satélite. Y como si de un cine tradicional se tratara, Vía Digital convierte los miércoles en día del espectador rebajando la entrada a 250 pesetas, y los fines de semana ofrece sesión continua por un solo pago. Por último, el cine pornográfico cuesta 600 pesetas.
Se estima que durante los primeros diez meses del año cada plataforma ha vendido en torno a 4 millones de entradas para el visionado de estos eventos y películas. De media, cada abonado invierte unas 3.000 pesetas al mes para comprar programas, contratación que habitualmente se realiza por teléfono, aunque cada vez son más los que utilizan el mando a distancia como vía de pago. Cuando llegue Internet a las plataformas, y ya no falta mucho, habrá otra forma de hacer el pedido.
En pocos meses, además de la oferta programática, las plataformas digitales van a ofrecer a sus usuarios la posibilidad de utilizar el televisor como un soporte informático. Vía Digital y Canal Satélite han anunciado que tienen preparado el software para integrarlo en sus descodificadores y configurar todas las aplicaciones necesarias para ofrecer el acceso a Internet directamente en el televisor.
Internet, y con él el correo electrónico, será un servicio más de estas plataformas digitales de TV. Se unirán así a Quiero, la plataforma de TV por cable que ya ofrece esta prestación.
El artículo 17 de la LPH estaba destinado a incluir en la reforma legal el contenido del RDL 1/1998. Y Dispone que:
En cuanto al ámbito material, es decir, a que tipo concreto de infraestructuras de telecomunicación nos estamos refiriendo, éstas serán:
A los efectos del presente Real decreto Ley se entiende por infraestructura común de acceso a servicios de telecomunicación la que exista o se instale en los edificios para cumplir, como mínimo las siguientes funciones:
Sí, por aplicación del articulo 9 del Real decreto ley 1/998, según el cual:
Derecho de los copropietarios o arrendatarios al acceso a los servicios y garantía del posible uso compartido de la infraestructura.
Quiero se presentó como la primera plataforma de televisión digital terrestre del mundo que ofrecía acceso a Internet y correo electrónico a través del televisor, aunque esto no ha entrado en funcionamiento hasta el pasado mes de octubre.
La principal diferencia con las otras plataformas es que utiliza como medio de difusión la red terrestre, la misma por la que recibimos actualmente los programas de televisión analógica, con lo que basta con conectar el descodificador a la antena convencional de los hogares para recibir la señal de esta plataforma, sin necesidad de antenas parabólicas ni cableados. Su programación está compuesta por 14 programas de televisión con contenidos habituales: cine, fútbol, toros, deportes, programas infantiles y juveniles, música, documentales, además de la oferta de eventos de pago por visión. Se pueden encontrar también canales de Vía Digital como Gran Vía.
La instalación del descodificador de la señal es por el momento gratuita. El alta supone 9.950 pesetas, y el teclado 4.950. La cuota mensual es única para todo el paquete de canales y cuesta 3.750 pesetas a lo que hay que añadir 1.000 pesetas en concepto de alquiler de la terminal.
Al igual que sus competidoras, Quiero ofrece la posibilidad de pagar por visionar eventos, aunque en su caso se reduce a dos únicas ofertas. Concretamente cine de estreno, que cuesta 390 pesetas, y películas para adultos que son 600.
A través del teclado de Quiero se accede a Internet, uno de sus grandes diferenciales. El portal de la cadena, accesible sólo a los abonados, se estructura en cinco secciones: ocio, actualidad, comunícate, servicios y ayuda, dentro de las cuales existen multitud de secciones, que, al ser activadas permiten el acceso a distintos servicios. También desde él se permite crear hasta cinco cuentas de correo electrónico.
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